Cuando estás emprendiendo es fundamental sentir apoyo a tu alrededor, y que mejor manera que contar con el beneplácito de tu familia y amigos, además de rodearte de gente que tiene las mismas ilusiones que tú.

Me parece fundamental sentir la adrenalina de emprender en otros, y así saber que aunque hacen cosas completamente distintas a las tuyas y que ni siquiera son tus amigos -porque sólo les has visto un par de veces en tu vida - puedes contarles y transmitirles tus ilusiones y porqué no, tus inseguridades.

Cuando te sientes comprendida y animada por gente que ha pasado por lo mismo que tú, todo es más sencillo. De momento no puedo quejarme de absolutamente nada desde que decidí lanzarme con mumumío. Todo son ilusiones y ganas por querer hacer cosas y aprender, y al mismo tiempo, querer transmitir todo lo que voy asimilando cada día.

Desde pequeños nos enseñan que hay que tener modestia. Para emprender hace falta algo de modestia, sí,  pero también hay que ser ambicioso y PENSAR en gigante, perseguir lo que parece imposible y que finalmente, con tesón, trabajo y esfuerzo, acabarás consiguiendo.

Gracias a los eventos como iniciador,  gracias a las chicas 2.0, gracias a aquellos que me recibieron y animaron cuando todavía no me atrevía a dejar un trabajo estable y bien valorado, gracias a los que aun sin conocerme  me han aconsejado y me han animado a esta aventura...

Al final uno elige de quien quiere rodearse y yo elijo estar junto a otros que, como yo, comienzan una andadura empresarial y junto a los que ya disfrutan de un merecido triunfo por haber sabido EMPRENDER con mayúsculas.

Gracias a todos por mantener ese espíritu emprendedor tan vivo. Porque gracias a ellos me siento orgullosa de decir que soy una emprendedora!